Trabajadores convocaron en redes sociales a una suspensión nacional de actividades para el 9 de noviembre, en protesta por los salarios y las condiciones laborales. El organismo analiza alternativas para mantener la atención ciudadana.
Ante el posible paro nacional convocado por trabajadores de los módulos de atención ciudadana para el próximo 9 de noviembre, el Instituto Nacional Electoral (INE) prepara un operativo con el objetivo de reducir las afectaciones al servicio de expedición de credenciales para votar.
La convocatoria comenzó a circular en redes sociales hace aproximadamente dos semanas. Frente a ello, el director del Registro Federal de Electores, Alejandro Sosa, informó que el Instituto ha mantenido comunicación con empleados desde hace varios días para conocer sus inquietudes y revisar cada situación de manera individual.
El funcionario explicó que entre las alternativas consideradas se encuentran reprogramar citas y canalizar a los ciudadanos hacia otros módulos, aunque aclaró que el operativo todavía está en etapa de análisis.
“Estamos viendo un operativo, estamos revisando si se pueden reagendar citas, canalizando a los ciudadanos a otros módulos, todavía estamos haciendo el levantamiento”, señaló.
Sosa agregó que la suspensión de actividades aún no está confirmada, por lo que el INE continúa evaluando el escenario y espera que la protesta no se extienda a todos los centros de atención.
El organismo dispone de 842 módulos fijos y móviles, donde laboran alrededor de cinco mil trabajadores. Quienes promueven la movilización han expresado inconformidad por las diferencias salariales y consideran que el personal operativo recibe una compensación menor frente a los ingresos de los mandos superiores.
A través de sus publicaciones, los inconformes han señalado que trabajan para atender a la ciudadanía sin recibir el reconocimiento correspondiente y han exigido una nivelación de sueldos.
Por su parte, el consejero electoral Arturo Castillo afirmó que hasta el momento no tienen identificados a los responsables de organizar el paro ni han recibido una notificación formal de alguna agrupación laboral.
Indicó que el Instituto busca establecer contacto con los trabajadores para conocer sus demandas y encontrar mecanismos de atención.
La presidenta provisional del INE, Blanca Cruz, aseguró que la institución también revisa las necesidades del personal de las juntas locales y distritales, además de las de quienes laboran en los módulos.
Explicó que entre los pendientes detectados se encuentran posibles requerimientos de materiales, insumos y mantenimiento. Por ello, se instruyó a las áreas correspondientes a identificar los problemas más urgentes y atenderlos antes de que concluya el ejercicio fiscal.
Finalmente, se recordó que durante el año pasado el INE otorgó plazas de base a miles de trabajadores de los módulos, luego de que integrantes del Consejo General cuestionaran que parte del personal estuviera contratado bajo el esquema de honorarios.